martes, 1 de mayo de 2012

Procesiones


(Debería hablarlo, ya no puedo seguir con esto. Odio mentir, odio tener que escapar buscando alguna excusa sin sentido para poder hacerlo. Tantas noches nos han separado que ya no puedo mirarte a los ojos de la manera que antes lo hacía; ya todo está perdido. Ahora llego a mi hogar, nuestro hogar, y siento todo distinto, cambiado. Nosotros también cambiamos y fue nuestra culpa, descuidamos aquello que más apreciábamos, y sin saberlo ahora todo es diferente. No puedo hablarte, siento que te he fallado).

-      Hola.

(Entiendo por qué no puede hablarme, le fallé y ya no puede mirarme de la misma manera; él lo sabe todo, lo supo desde el principio. Debería hacerle entender que no lo quise lastimar, que nada de esto lo pensé, pero tampoco lo pude evitar. Odio verlo sufrir por mi culpa, y sé que nunca me perdonará. Yo tampoco creo que pueda perdonarme a mí misma).

-      Hola, mi amor.

3 comentarios:

  1. Expresar lo que sentimos a través de la palabra y parar la calesita a la que nos sube el pensamiento, es liberador. Muy lindo!

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  2. hay un cuento, de un autor argentino, ambientado en la década de los 60, 70 aprox, donde el relato primero cuenta una situación de un robo a la salida del teatro que sufre un matrimonio. En un primer lugar se lo relata desde la perspectiva de la mujer (desde su pensamiento, y lugo lo mismo para el hombre. Tu relato me hizo acordar mucho a ese cuento, que debo tener guardado en algún lugar, y que me hace refleccionar acerca de cuantas veces las parejas se rompen por la falta de diálogo, por compartir miles de cosas vanas con la otra persona y no blanquear los sentimientos... Muchas veces dejamos de decir cosas por vernos vulnerables frente al otro, pero en otras tantas, si tuviésemos la valentia de desnudarnos realmente, las relaciones humanas, y en particular las de pareja, serían mucho más simples. Porque al fin y al cabo todos queremos lo mismo: encontrar el amor verdadero, y lo desperdiciamos por no decir lo que realmente sentimos....

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  3. Parte de la idea de este pequeño cuento es lo que escribiste, una suerte de charla interior, que muchas veces son, lamentablemente, las más honestas para muchas personas.
    Me alegra que te haya hecho reflexionar, y si tenes el nombre del cuento al que haces referencia, decimelo asi lo leo, gracias por pasar, Anonimo!

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